La vigorexia se define como un trastorno psicológico caracterizado por una obsesión patológica por el desarrollo muscular y la actividad física. De esta trata la “nueva” obra de Elijah Bynum (Hot Summer Nights, 2017) que ha pasado sin pena ni gloria por las taquillas, tanto de nuestro país como internacionales. Los espantosos actos de su actor protagonista sabotearían la gran plasmación que consigue sobre este invisible trastorno.
Corría 2023 cuando “Magazine Dreams” comenzaba su gira por festivales, pugnando con tantas otras por esa distribución internacional que la pusiera en boca de todos. Sin embargo, esa distribución se vería cortada de raíz una vez se hicieron públicas las acusaciones sobre Jonathan Majors, el actor en rol protagonista como Killian Maddox. La película sufriría un ‘sabotaje’ por su parte que desencadenaría en un más que humilde estreno en pleno 2025 en España. No es necesario matizar que condeno tal acto de violencia y toda cancelación es corta.
Su retraso e inadvertencia general le han quitado voz a un retrato visceral y riguroso de un trastorno proscrito. Pues, pese al aplazamiento, la vigorexia es un tema cada año más candente y actual en nuestra sociedad sobre el que se hacen oídos sordos. En este caso, nuestro protagonista se nos presenta mediante su psicóloga como un hombre contradictorio, ya que cuida de su padre con cariño, a la par de que cuenta con varias denuncias por agresividad. Por otro lado, se muestra a sí mismo como un cuerpo de músculos vistosos y una mente carente de inquietudes más allá del sueño de ser ‘Mr. Olympia’.
Es pronto en el desarrollo de la historia, bajo un ritmo frenético, cuando empezamos a ver los primeros perjuicios de este objetivo. Este comporta una preocupación obsesiva que desencadena a una serie de conductas dañinas que sobrepone a su propia salud e integridad como: la sobrealimentación, el uso de esteroides, aislamiento social y la baja autoestima. Siendo este el trastorno sobre el que se busca poner la atención, es de relevancia matizar que el personaje también cumple con el patrón del trastorno del espectro autista (TEA) al no manifestar reciprocidad emocional ni una comunicación no verbal adaptativa, lo cual incita más a la reiteración y fijación de su conducta.

Tras verla en el cine y observar su intranscendencia en los círculos cinéfilos, decidí sacarla a la palestra para no dejarla caer en el olvido, habida cuenta de que estamos sometidos a un bombardeo digital constante que nos insiste en ver a personajes, como Killian Maddox, como ejemplos a seguir. Se estima que entre el 9% y el 10% de los usuarios de gimnasios en España sufren de vigorexia. Además, los datos son cambiantes, según fuentes o criterios, debido a que se trata de un trastorno infrainvestigado y, por tanto, infradiagnosticado. Nadie sería capaz de apartar la mirada ante otro tipo de trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Sin embargo, la dismorfia muscular se ha normalizado -e incluso fomentado-, bajo la justificación de la productividad y el exceso, tanto alimenticio como de entrenamiento. Al final, estos trastornos han sufrido un auge correlacionado con el empleo de las redes sociales, pobladas por personas de poco rigor científico y un deseo desmedido por la fama y los ‘clicks’.
Por todo esto, no es agradable ver cómo el cariño que hay tras el proyecto de Elijah Bynum queda en terreno inexplorado por eventos externos incontrolables. El director hace un inapelable estudio del comportamiento y crea un guión único e incómodo por su crudeza y violencia y, además, en perfecta comunión con la música de Jason Hill. Además, cuenta entre el reparto con la participación de un actor que no dejará indiferente a nadie, pues es una cara conocida entre ‘stickers’ y memes. Aunque durante el último cuarto el argumento desvaría ligeramente y no llega a hacer justicia a las sensaciones vividas durante el filme, este, en su totalidad, es un must watch para todo amante del cine independiente.
Por ende, os invitamos encarecidamente a visitar esta película cuando la tengáis a vuestro alcance o, si todavía le queda alguna sesión en vuestros cines cercanos, id corriendo a verla en lo que termináis de leer estas palabras.


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