Orfeo (2025): Alarde de imaginario artesano

Tras haber sufrido con grandes propuestas de cine social, político y realista en la Mostra, la sección oficial nos sorprende con esta obra, radicalmente distinta al resto. “Orfeo” es una propuesta atractiva y heterogénea en su fusión de la ficción con innumerables elementos de stop-motion, tratando de alejarse de la realidad sin olvidar la relevancia de nuestros mundos interiores. La magia del cine vuelve a hacer de las suyas.

Al nuevo filme de Virgilio Villoresi, basado en Poema a fumetti (considerado como el primer cómic italiano), se le concedió la gran oportunidad de estrenarse en el festival de Venecia. Las sensaciones fueron mixtas y ambivalentes, encontrando el punto de conflicto en la narrativa y forma. Tras haber podido verla en el 40 aniversario de la Mostra de València, estas enfrentadas impresiones no me causan ninguna sorpresa.

Este tipo de cine está ligado a esta crítica y ninguno de los dos se equivocan en sus ideas. Michel Gondry (La sciencie des rêves, 2006; L´Écume des jours, 2013), uno de los mayores representantes contemporáneos del DIY (Do it Yourself) o cine artesanal y del que no os faltará un análisis próximamente, comentaba en una de sus entrevistas cuáles eran las objeciones a las que más hacía frente por parte de expertos del ámbito. Estas siempre le acusaban de dejar de lado la continuidad narrativa, el desarrollo dramático, la cohesión de sus elementos, el desarrollo de sus personajes…, con tal de priorizar desmesuradamente la forma, la preciosidad y la originalidad visual.

No es aplicable la misma vara de medir para todas las producciones artísticas y no se deben apresar los afluentes que se alejan de la corriente principal. Pues, si así fuera, perderíamos aportes a la cultura por no poder analizarla desde lo normativo. En el caso del cine artesano, la narrativa es guiada por su relación a los elementos stop-motion y no mediante diálogos o imagen, como es habitual. Con Orfeo disfrutamos de un amplio repertorio de estas herramientas que nutren a la obra en un alarde de imaginación.

En este contexto, Villoresi nos trae una reinterpretación del mito de Orfeo, en el que éste, presentado como un músico solitario (Luca Vergoni), se enamora profundamente de Eura (Giulia Maenza). Un amor que dura más bien poco, pues tal y como ocurre en el mito, Eura fallece repentinamente y es entonces cuando se emprende un viaje onírico hacia los confines de lo desconocido y sobrenatural. Esta travesía se aleja de ser un relato lógico y realista, es más, trata de evocar la lógica de los sueños (o pesadillas), convirtiéndose en un enfoque muy lyncheano de juego de interpretaciones y reinterpretaciones pensadas para ser ejercidas por el espectador. Y es que, para disfrutar la película de Villoresi, es necesario abandonarse a lo inconsciente, dejándose guiar por las imágenes sin buscar explicaciones inmediatas ni comprender las reglas que rigen tal realidad.

Orfeo se convierte en un museo. Cada fotograma es un cuadro cuyos elementos son los encargados de mantener el hilo conductor, como el instrumento musical o los esqueletos y demonios. La experiencia de verla en el cine se corresponde directamente con la experiencia del protagonista que vive estos mundos, que actúa como guía por las diferentes salas del museo. Son los personajes los que soportan toda la carga emocional de la película. A través de ellos es como sentimos el duelo por la pérdida o la soledad y nos invitan a reflexionar más internamente acerca de lo fugaz de la vida y lo inquebrantable de la muerte.

En definitiva, Villoresi viste su filme de gala con tal de infiltrar uno de los mayores temores de la humanidad, y consigue salir tan airoso que casi parece imperceptible hasta la digestión de las imágenes y hechos que despliega. Se trata, además, de una obra destacable por lo insólito de su existencia, pues es bien sabido que las películas de este linaje requieren un inmenso trabajo detrás de ideación y producción que habitualmente no halla correspondencia en el público.

Por todo esto, cruzo los dedos desde aquí para que funcione en la taquilla italiana y se anuncie distribución en las salas españolas. Pues, os recomiendo a todos no fallar a vuestra cita con el cine y a mi me gustaría ir reservando fecha y hora.

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