Gözde Kural vuelve a hacer una película sobre Afganistán con Cinema Jazireh, una historia de una mujer que se viste de hombre para buscar a su hijo perdido
¿Podrías explicar de qué trata la película para las personas que aún no la han visto?
La película trata sobre una madre cuyo hijo ha desaparecido. Ella empieza a buscarlo, pero en Afganistán es prácticamente imposible que una mujer viaje sola: es mortal moverse sin compañía masculina. Por eso, decide transformarse en hombre usando la barba de su marido. En el camino se encuentra con un niño y con un hombre que, a su vez, se ha transformado en una mujer. Básicamente, la idea principal gira en torno a estas transformaciones y búsquedas.

Leí que, después de tus estudios, fuiste a vivir a Afganistán. ¿Es cierto? ¿Por qué fuiste allí?
Fui para entender, para ver el mundo desde otro lugar. Era como un viaje de mochilera. No había una razón concreta, pero me adentré en la historia del país, leí mucho sobre Oriente Medio y Afganistán. Siempre me preguntaba qué estaba pasando allí, así que un día decidí ir a verlo con mis propios ojos.
¿Y cómo fue cuando llegaste? ¿Qué pensaste?
Culturalmente, por la influencia musulmana, no me sorprendió tanto, pero después de tantos años de guerra puedes ver la destrucción física y también la destrucción moral.
Llevan muchísimo tiempo luchando contra la pobreza. Es algo muy difícil de explicar. Recuerdo que, cuando llegué por primera vez, pasé dos días casi sin poder hablar. Era como estar en una ciudad fantasma, una ciudad marcada por la guerra. Y aun así, al mismo tiempo, Afganistán es un país hermoso: el sol, la luz, el clima…
Son dos emociones contradictorias conviviendo.
En 2016 hiciste una película ambientada en Afganistán, y ahora has hecho Cinema Jazireh. ¿Por qué quieres mostrar la situación del país a través del cine?
Hay grandes directores afganos, y siempre hablamos de Afganistán con ellos. Pero después de lo que vi y lo que presencié allí, esas historias me atraparon. Yo fui con preguntas, pero luego Afganistán empezó a hacerme preguntas a mí:
¿Qué es la esperanza? ¿Qué significa vivir en una ciudad en guerra? ¿Qué es la infancia cuando hay destrucción?
Al principio me resistí; dije “no más Afganistán”. Pero la historia te captura. Y por eso hice esta película. Aquí estamos.

Vi tu biografía en Instagram y leí que escribiste:
“Hago películas que no tienen sentido y no ganan dinero”.
¿Por qué?
Porque en mi primer largometraje gané algo de dinero, pero el cine es duro. Escribí eso porque no hago películas para ganar dinero. Hago películas porque creo que las historias deben mostrarse, deben compartirse. Lucho por eso sin pensar en el dinero o en la lógica comercial. Ojalá me generen suficiente para hacer otra, claro… estoy bromeando… pero el sentido de lo que digo es ese.
En Cinema Jazireh hay una atmósfera aislada, imágenes cerradas, casi asfixiantes, el formato es 4:3… Creo que esto genera sensación de ahogo y sobrecarga. ¿Por qué has decidido mostrar la historia de esta manera?
Un día, leyendo un libro sobre Almodóvar —en realidad, una biografía escrita por Antonio Casals, El teorema de Almodóvar— encontré una frase:
«Si miras algo durante el tiempo suficiente, dejas de odiarlo o de juzgarlo»
Esa idea me atrapó. Con mi director de fotografía, Edip —que es muy talentoso— decidimos trabajar con la cámara como si fuese un ser vivo que observa, que mira durante mucho tiempo. La idea principal del estilo visual viene de ahí. Y el personaje principal, literalmente, no tiene rostro. Solo los niños que creen en monstruos pueden mirarlo durante unos segundos. Para los adultos, parece un monstruo. Y como adoro el cine de Almodóvar, siempre sueño con algún día actuar en una película suya.
En la película, el protagonista imagina que, cuando Almodóvar lo descubra, por fin podrá expresarse ante la cámara… algo muy difícil para alguien sin rostro. La idea comenzó ahí.

El otro día mencionaste también tu relación con Las mil y una noches, la forma de contar algo oscuro.
Sí. Muchas de esas historias son oscuras, pero se leen como cuentos. Y no lo son. Hablan de la vida real. No soy pesimista, intento ser realista. Un crítico describió la película como “un cuento oscuro”, y creo que tiene sentido: por el movimiento de cámara, los colores, las sombras… pero detrás de todo eso hay algo terrible ocurriendo.
Me gustó mucho cómo retratas a los personajes, sin caer en clichés, y cómo muestras Oriente de una forma distinta a la de Hollywood.
Sí, porque nuestro cerebro tiende a marginar lo que percibe como ajeno. Pero cuando un personaje se parece a ti, la empatía aparece inmediatamente.
Además, Afganistán es una cultura muy mezclada: hay personas con ojos azules, rubias, morenas… todo tipo de fenotipos.
Turquía también es así, muy diverso. Por eso prefiero usar personajes que se parezcan a cada uno de nosotros”.
Y algo que me pareció muy interesante. Al principio, cuando conocemos a los jefes de Cinema Yesterday (lugar clandestino al que da nombre la película), parecen personas normales: les gusta el cine, la música, la cámara, los videojuegos… como a mí. Pero en realidad son monstruos.
Exacto, como en la vida real. Piensa en algunas de las peores personas que vemos en la televisión: tienen hijos, ven películas románticas, escuchan música… pero al mismo tiempo cometen atrocidades. Eso me interesa: esa dualidad monstruosa.

También hablas de cómo los significados cambian en una sociedad totalitaria. Como las palabras “hombre” y “mujer”.
Sí. Por ejemplo, piensa en la palabra “justicia”: quien tiene poder la usa para sí mismo, no para el público. El significado cambia.
Lo mismo ocurre con “madre”: ya no es madre cuando está luchando por sobrevivir. Las escuelas están vacías, las calles sin color, sin mujeres ni niños, y aun así hay música, hay cine.
Todo está corrompido y los significados se transforman.

Y ya para terminar, ¿por qué crees que sigue siendo importante hablar de Afganistán?
Porque no se trata solo de Afganistán. Las mujeres y los niños viven un infierno: pobreza extrema, mortalidad infantil altísima, falta de comida y agua, prohibición de educación primaria para niñas… Y también por la idea de esperanza. El mundo está volviéndose loco: guerras, crisis, pandemias… cada día algo nuevo. Pero incluso si parece imposible, debemos seguir adelante. La esperanza debe continuar. Y eso intenta Cinema Jazireh.
Gracias por todo, fue súper interesante.
Gracias a ti.
Entrevista completa:


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