Still playing (2025): Palestina a través de los videojuegos

Mohamed Mesbah narra la historia de Rasheed Abueideh, un desarrollador de videojuegos de Cisjodania, en su primer documental Still playing.

¿Y cuáles fueron tus primeras impresiones de Cisjordania?
¿Tuviste dificultades para rodar el documental?

Mohamed Mesbah: No es fácil entrar en una zona de guerra para grabar. Tienes que pasar la seguridad del aeropuerto, y ya desde ese momento todo es tenso. Mientras rodábamos hubo muchos enfrentamientos entre el ejército y la población. Tuve un equipo palestino que me ayudó muchísimo: agradezco a Ibrahim, el director de fotografía, y a Ahmed, nuestro fixer. Gracias a ellos pudimos hacerlo.

Tengo también una pregunta para Rasheed:
¿por qué decidiste hablar de Palestina a través de los videojuegos?

Rasheed: Creo que, como dijo Mohamed, en los videojuegos hemos visto mucha deshumanización de árabes y musulmanes.
En los medios occidentales ocurre lo mismo con los palestinos.
Y para el público joven, los videojuegos son un medio muy influyente. En un videojuego, cuando alguien juega, se convierte en el héroe: toma decisiones, actúa, vive la historia. Eso genera una experiencia más profunda que solo ver un relato desde fuera.
Si hablas con alguien que juega, siempre dice: “yo hice esto en el juego”, porque es parte de la historia. En cambio, cuando solo ves una película eres un observador. Esa diferencia es fundamental.

Y como sé crear juegos, entendí que era una forma de llegar a una audiencia que está fuera de los medios dominantes,
una audiencia que no sigue la narrativa que suele ser contraria a los palestinos. Los videojuegos me permiten abrir una pequeña ventana para hablar con esos jugadores y tener un impacto real con una historia emotiva y conmovedora.

El documental habla sobre Liyla and the Shadows of War,
Pero también vi que estás haciendo otro juego llamado Dreams on a Pillow. ¿Podrías explicar de qué tratan ambos?

Rasheed: Liyla and the Shadows of War lo hice como respuesta a los ataques contra Gaza en 2014.
Sigue a una niña, su madre, y especialmente a un padre que solo intenta sobrevivir. Está inspirado en hechos reales de esos ataques. Es un juego corto, pero muestra lo duro que es sobrevivir
y el impacto que la guerra tiene en los civiles, especialmente en los niños.

En Dreams on a Pillow quería hablar de algo más profundo.
Los ataques de 2014, y los que estamos viendo ahora, se repiten una y otra vez. Quería hablar de la causa raíz de por qué esto continúa. Esa causa raíz es la Nakba: la limpieza étnica de los palestinos en 1948, la destrucción de más de 500 pueblos y el desplazamiento forzado de más de 750.000 personas. En el juego seguimos a una mujer que intenta huir de su ciudad y salvar a su hijo, pero al ser expulsada, por error lleva una almohada en lugar de él. Seguimos su viaje y arrojamos luz sobre el sufrimiento palestino desde la Nakba. “Catástrofe” es su traducción, y es realmente eso.

¿Y cómo puede ayudar la gente a financiar el videojuego?

Rasheed: Vamos a lanzar una campaña de financiación colectiva en unos meses. Estamos preparando materiales y recursos para mostrar nuestro trabajo. Se puede entrar en dreamsonapillow.com para ver todo lo que estamos haciendo y apoyarnos.

Tengo una pregunta para Mohamed. El documental está filmado con una mirada muy cálida, muy tranquila, muy íntima sobre la vida de Rasheed. ¿Por qué querías mostrar su historia de esa manera?

Mohamed Mesbah: Creo que filmo lo que tengo frente a la cámara. Intento contar la historia de la manera más honesta posible. Como documentalista, me enfoco mucho en la relación con el personaje, en crear un ambiente donde pueda expresarse.
Me gustan las películas documentales que crean un vínculo emocional fuerte entre el personaje y el cineasta, y entre el personaje y el público. Por eso abordé esta película de forma íntima, delicada, es lo que la historia pedía.

Y una pregunta para Rasheed. Hay un momento muy importante del documental en el que te preguntan:“¿Qué es una vida normal?” Y respondes: “No lo sé, dímelo tú”. Creo que es una pregunta fundamental para el espectador. ¿qué es una vida normal para un palestino en Cisjordania?

Rasheed: Creo que una vida normal sería simplemente vivir con libertad y dignidad, en una Palestina libre. Eso es una vida normal.

Y para terminar, hoy en día vemos muchas más películas palestinas, como No Other Land o The Voice of Hind Rajab.
Y ahora Still Playing, y videojuegos como los tuyos.
¿Por qué creéis que es importante hablar de Palestina en estas áreas?

Rasheed: Creo que es fundamental, porque todos necesitan entender qué está pasando. Lo que estamos presenciando ahora es indescriptible. Es un genocidio en tiempo real.
Hay que hablar de ello y encontrar maneras de compartir el mensaje. Los medios dominantes imponen una narrativa,
y como creadores independientes tenemos la responsabilidad de superarla, de mantener nuestras voces vivas a pesar de la censura, los algoritmos y las barreras. Las grandes empresas no suelen apoyar estas historias; muchas veces las consideran un riesgo.

Así que es nuestro deber crear conciencia y ayudar al público a entender lo que ocurre y cómo puede apoyar o ayudar.

Mohamed Mesbah: Por supuesto, es muy importante mostrar Palestina en las películas, especialmente hoy, por el genocidio, la limpieza étnica y la brutalidad inmensa que estamos viendo.
Pero también es importante mostrar Palestina en todos sus aspectos: mostrar a los palestinos con dignidad, respeto y humanidad; mostrar la diversidad de la vida cotidiana, incluso en medio de la guerra.

Hoy, hacer una película en Palestina es un acto de resistencia.
Para mí es esencial escuchar realmente lo que los palestinos tienen que decir y hacer que su voz se escuche, sin proyectar nuestra visión externa sobre lo que creemos que es la realidad.


Entrevista completa:

Comentarios

Deja un comentario