Autor: Alejandro Iniesta Ramírez

  • Entrevista a Ion de Sosa

    Entrevista a Ion de Sosa

    Entrevista completa a Ion de Sosa, director de «Balearic».

    Primero te quería preguntar por cómo te has sentido con la respuesta a los festivales, principalmente, porque has estado en Locarno, has estado en Sitges y ahora aquí en la Mostra.

    Bueno, con Balearic estuvimos en el Festival de Locarno en agosto, fue el estreno internacional. El estreno nacional ha sido en Sitges y la verdad es que me siento muy contento, porque son dos festivales muy distintos.

    El primero tiene una tradición de programar películas más de autor y el segundo más de género. Y entonces ser aceptado de alguna manera en los dos festivales me ha dado una gran alegría, porque dibuja muy bien el tipo de película que hemos hecho, que tiene toques autorales, pero que el género está presente y es un código que se puede leer en la película.


    ¿Podrías explicar brevemente cómo es tu película de cara a la gente que igual no la ha visto todavía?

    A ver, yo diría que es una película que es misteriosa, que es muy de atmósfera, tal vez es menos narrativa porque no sigue una narrativa lineal que siga el desarrollo de las vivencias de los personajes y es más atmosférica, es más de dejarse llevar por un estado de ánimo o un viaje por algo que empieza siendo primero dulce, veraniego, después pasa a ser aterrador, después pasa a ser más comedia, pero sigue teniendo su misterio. Es como un viaje que transita por diferentes géneros y situaciones con los personajes.


    ¿Hasta qué punto tú consideras que tu obra puede llegar a ser surrealista dentro de un mundo actual en el que vivimos que se aleja un poco de ser realista en sí mismo?

    Sí, pues mira, la verdad que me gusta mucho el cine de Buñuel, hemos querido de alguna manera reinterpretar ese código simbólico y no necesariamente atado a lo realista y luego, aunque la primera parte de la película sí que tiene que ver con algo más literal, el segundo sí que está lleno de esos simbolismos y de estas situaciones que escapan de lo normal, natural, realista. Y hoy en día hacer una peli así, pues no sé, veremos el público como responde. Yo respondo a la máxima que normalmente siempre hago las películas que me gustaría ver y luego ahora veremos cómo eso encaja en el mercado que es el que se encarga de que el producto llegue a los espectadores.

    Creo que todo el equipo tenemos una sensación de haber hecho algo bonito y luminoso y vamos a ver ahora cómo el público se lo recibe de esa manera.


    En la línea de que te hayas basado en la película de Buñuel. ¿Hasta qué punto consideras que te ha influido en lo que es tu película? ¿Qué cosas crees que tomas directamente del cine de Buñuel?

    A ver, hay una cosa que del «Ángel Exterminador» en concreto me gusta. Bueno, hemos visto el «Ángel Exterminador» de Buñuel y otras películas que transcurren en un entorno cerrado con más personajes, como «Los Muertos» de John Huston, como una peli española que se llama «Las Truchas» de 1981 que no recuerdo ahora el nombre del director. Hemos visto «Mamá cumple 100 años» de Carlos Saura y hemos visto pelis que se desarrollan entre grupos de personas que están acotadas en el espacio de una casa. Y de ahí hemos cogido diferentes pequeñas notas surrealistas que van pasando durante la cena, que se cae una comida… O sea, hemos cogido diferentes situaciones que sí que están sacadas de ahí, pero que luego tú ves pelis como El «Triángulo de la Tristeza» y también están ahí. Quiero decir que en realidad hemos hecho una revisión de muchas películas que acontecen de esta manera y que retratan de alguna manera sociedades decadentes y hemos hecho nuestra propia interpretación de hoy en día llevándola a este sentimiento que hay de que ahora que el mundo está tan globalizado y recibimos información de todas las guerras, todas las catástrofes que pasan en los diferentes países, esa deriva hacia la ultraderecha y todas esas cosas así, y cómo eso acaba afectándonos en el día a día queramos o no ser parte de lo que, o creamos o no que somos parte de lo que en el mundo acontece más allá de nuestras vidas, de nuestro entorno inmediato. Entonces, bueno, pues más o menos con ese espíritu hemos hecho la película.


    ¿Podrías hacer una pequeña lista, aunque ya nos has hecho una bastante amplia, de películas que creas que sean como necesarias de ver previamente a ver tu película para tener una visión como más holística de lo que es tu obra?

    Yo pensaba en cosas como, me gustó mucho «The Picnic at Hanging Rock» de Peter Weir que me parece una pasada y quería de alguna manera, no sé si hay algo en nuestra película de aquello, pero sí que me encanta de esa película ese arranque que tiene como súper misterioso, hasta es un colegio de chicas que hacen una excursión y una de ellas acaba desapareciendo en lo alto de una montaña y es todo, no sé, tiene una música fantástica que te va llevando como a lugares, una luz maravillosa, una fotografía fantástica, y es una de las cosas que yo veía más, que no sé si eso está en la película, pero es una de las que yo más he visto en el proceso de hacer esta película.

    Y luego he visto las que te he dicho, sobre todo «Los muertos» de John Huston, también la revisé mucho y «El ángel exterminador» de Luis Buñuel es la que más veces vi en el proceso de la escritura.


    Ahora, justamente en contraposición a lo que estamos comentando, ¿Qué crees que es aquello que destacas de tu cine que se diferencie? ¿Qué crees que es lo que aportas tú a toda la industria?

    A ver, yo creo que ofrecemos una… Bueno, yo, los co-guionistas y el equipo que lleva la película a cabo, hemos ofrecido una cosa que es más difícil de ver. Es una película quebrada en dos partes muy diferenciadas, una con un género muy determinado y otra que se escapa a ese género y con pocas referencias a lo que hemos visto anteriormente.

    Quiero decir que lo que aportamos es, no sé, la frescura de los actores, el paisaje mediterráneo donde acontece al aire libre la película, esa mezcla, como «El nadador», que se me ha olvidado en las referencias dártela, como ese evocar, un viaje de más luminoso a más oscuro. Yo estoy aportando que he aglutinado muchísimos referentes, que al final, como director, muchas veces haces eso de aglutinar muchos referentes que te gustan, aglutinar actores, en este caso, que forman parte de un círculo aquí en la Comunidad Valenciana muy importante del underground, como Héctor Arnau, que es cantante de las Víctimas Civiles, María Llopis, que tiene experiencia como performer y viene del mundo del postcorno, Christina Rosenvige, Sofía Asencio, que también es performer y hace teatro. O sea, creo que se han juntado muchas visiones.

    Hemos fundado un grupo de personas que para mí es muy talentoso y les hemos dado ahí un marco en el que pueden ser estos personajes decadentes que nos hemos inventado. Creo que la aportación viene un poco por dos personas debutantes en la película como determinados actores o la banda sonora de Xenia, que no había hecho ninguna película, ninguna banda sonora antes, a pesar de que es una música con gran talento. Estaba la directora de fotografía que también es debutante.

    O sea, quiero decir que hay cosas que creo que le han dado una forma de trabajar muy bonita, muy horizontal, que no sé si está en la película, pero que creo que cada uno de los que hemos participado nos llevamos esa experiencia por dentro. Y pues un poco eso, ¿no? Trabajar en comunidad, hacer cosas que nos llenan y dejar ese pozo de reflexión al final de la película.


    ¿Habías pensado de primeras en tener tantas opiniones de tantas personas? Es decir, hay muchas personas implicadas en el guión, incluyes las perspectivas individuales de cada actor, incluyes a muchas personas en tu propia obra…

    Sí, me gusta mucho escuchar. Cuando tienes el privilegio de escoger tus colaboradores, tú les escoges por algún motivo. Y una vez que has escogido a estos colaboradores, ¿Qué menos que debatir, coger ideas, escuchar e intentar detectar qué es lo mejor para la película y aplicarlo luego y ser consecuente y saber que a pesar de que somos muchos, elaborando el guion y luego llevándola a la pantalla, saber cómo mantener ese tono. Que la película tenga una unidad y no se sienta como una cosa deslavazada, de que ha estado sobada por mil manos. Escucho mucho el equipo.


    Y por último te quería preguntar si es posible desvelar algún plan de futuro, si tienes a día de hoy algún proyecto pensado.

    Sí, hay una película que ha escrito Chema García Ibarra, que va a realizar él mismo, pero luego ha escrito otra, que él no tiene intención de realizar. Yo he leído el guion, me gusta mucho. Por ahora no voy a desvelar mucho, pero sí que tiene que ver con un género.

    Me ha gustado mucho hacer género, la parte de los chavales, los perros, la disfruté un montón. También me han gustado mucho los efectos, cuando hemos tenido que rodarlos y la atmósfera con los chavales. Igual lo hacemos de instituto, con monstruos y ya veremos.

  • Balearic (2025): La desafección y barbarie de la burguesía

    Balearic (2025): La desafección y barbarie de la burguesía

    En 1962, rodar una película que ponga en tela de juicio a la burguesía mediante un retrato crítico y satírico, significaba tener la polémica servida. Si no, que se lo pregunten a Luis Buñuel y a la censura que sufrió “El Ángel Exterminador”. Hoy, por suerte, podemos disfrutar de películas que beben directamente de su influencia, pues así sucede con el primer largometraje de Ion de Sosa: “Balearic”.

    De Sosa y los 4 guionistas que le acompañan, traen a la pantalla una historia polivalente, incómoda y críptica, nacida a partir de una idea de un amigo suyo, alrededor de la cual se van montando otras ideas nuevas aportadas por todo el equipo. En ningún momento se trató de un guion impuesto y es sencillo advertirlo en su transcurso. El mismo De Sosa comentaba que la idea de partida, la trama de los perros, le parecía caduca y consideraba necesario completarla de otro modo.

    Lo que empieza con un grupo de jóvenes de clase baja divirtiéndose en una piscina allanada, desencadenaría en una tragedia que no supondría más que irrelevancia en un chalé cercano. Una vez saltamos a este chalé, donde se está celebrando una fiesta, no habrá punto de retorno. Nace una nueva trama llena de humor, a través de una familia adinerada, con sus conversaciones vacías, sus celos y la esperable tensión por la herencia. A la par, un incendio se empieza a apreciar a lo lejos. Todo retratado mediante una cantidad incesante de símbolos que aumentan la incertidumbre y un formato de 16 mm que aporta familiaridad y belleza, contraria a la barbarie que está siendo presenciada. Y, mientras todo esto ocurre, te vas preguntando: ¿Qué estará pasando con los jóvenes ahora mismo?

    Es el juego con la duda y su forma no lineal lo que hace especial a esta película. Mientras que la primera trama sí sigue un orden lineal de acontecimientos que van del cine veraniego al terrorífico en cuestión de instantes, la segunda trama irrumpe repentinamente cargada con un incontable número de referencias que sirve como revisión de grandes películas de índole social con elementos cómicos. “Los Muertos” (John Houston, 1987), “Las Truchas” (José Luis García Sanchez, 1978) o “El Triángulo de la Tristeza” (Ruben Östlund, 2022), además de la película de Buñuel previamente nombrada, son algunas de las señaladas por el propio director como sus influencias para tratar estos acontecimientos.

    El filme se acaba convirtiendo en una alegoría que representa a una burguesía despreocupada de su entorno. No puede tratarse de una propuesta más contemporánea, pues coloca en el foco la inmoral tendencia actual, en plena globalización y fluidez de la información, de no considerarse parte de sucesos externos, ya sean guerras, catástrofes, genocidios… ya que no afecta al entorno más inmediato. Enmarcar la película en el surrealismo supondría darle un rédito a una realidad que no lo merece, pues esta misma está muy alejada de aquello que consideraríamos realista.

    No se podría definir la película como surrealista, pese a contener un amplio abanico de elementos irracionales que sirven como paralelismos. Entre ellos, los diálogos forzados y antinaturales de los personajes, que contra lo que cabía esperar con su intención, personalmente, no me funcionaron. Desde la primera conversación de los jóvenes hasta la última de los adultos resulta artificial. En su reflexión posterior puede suponer un punto a favor, pero durante la proyección te abstrae, por momentos, de la historia, lo cual solo juega en su contra. Además, durante la celebración se abren muchas subtramas que no llevan a ningún lado y quedan sin resolver. Desarrollar todas estas posibilidades y confluir con mayor potencia ambas realidades hubiera supuesto una amplificación de un clímax que ya de por si era potente.

    Por todo esto, estoy convencido de que “Balearic” dará que hablar a todas las personas que se decidan a verla y supone un gran precedente para la carrera en el largometraje de De Sosa, quién se presenta al público con polivalencia tanto dentro de la propia película como para proyectos próximos.

  • Estrenos en cines de diciembre

    Estrenos en cines de diciembre

    Adentrados ya en el mes de diciembre, cada día más cerca de la Navidad, llega la consecuente campaña anual de poblar las carteleras de macroproducciones, aprovechando las vacaciones y los planes familiares. En este artículo os recomiendo, más allá de estas opciones, aquellas que quedan relegadas a un segundo plano ante tanto mercado.

    Para comenzar, este mes tendremos estrenos de películas ya contrastadas y positivamente valoradas tras su paso por los festivales. Entre ellas, contamos con una de las mejores posicionadas en la carrera para los Óscars y la definitiva consagración de Joachim Trier (La peor persona del mundo, 2021) como uno de los grandes del momento, “Sentimental value”, que se añade a la que ya es una filmografía exquisita. Junto a esta, encontramos la flamante ganadora del Festival de Venecia (no sin polémica) y vuelta a la gran pantalla del gran Jim Jarmusch (Only lovers left alive, 2013; Paterson, 2016) con “Father mother sister brother”. Entre otras también tendremos “Vie privée” (traducción al español como “Vida privada”) de Rebecca Zlotowski (Les enfants des autres, 2022) y “L’étranger” de François Ozon (Été 85, 2020), basada en la popular novela de Camus.

    «Father mother sister brother» de Jim Jarmusch

    Continuando en la línea del cine internacional, llegan algunas propuestas tan interesantes como escondidas. En primer lugar, “Kontinental ’25” del complejo y político cineasta rumano Radu Jude (No esperes demasiado del fin del mundo, 2023; Un polvo desafortunado o un polvo loco, 2021). La misma semana dispondremos de la nueva propuesta de animación checa “Los misteriosos cuentos del manzano” y “Bergers” de la canadiense Sophie Deraspe. Entre otras, también se lanzará la aclamada rom-com con un trío actoral potente “Eternity” de David Freyne (Dating Amber, 2020).

    Por otro lado, este diciembre se presenta como un mes potente para el cine español, con una gran cantidad de títulos interesantes. En primer lugar, como no podía ser de otro modo, disfrutaremos de “Balearic” de Ion de Sosa (Mamántula, 2023), a quién pude entrevistar tras su lanzamiento y tendréis disponible en la web. Otro título que también pudimos asistir a su estreno en la Mostra es “Ariel” de Lois Patiño (Samsara, 2023) que nos trae para la nochebuena una aventura de interpretaciones teatrales por Las Azores. También tendremos el placer de disfrutar nuevamente de las actuaciones de Luís Tosar con “Golpes” (dir. Rafael Cobos) y de Mina el Hammani en “La tierra de Amira” (dir. Roberto Jiménez). Además, Judith Colell nos aporta un relato ambientado en los bloqueos del 1943 en su película “Frontera” y Gaizka Urresti un documental sobre la vida del legendario director español “Eloy de la Iglesia, adicto al cine”.

    «Balearic» de Ion de Sosa

    Por último, voy a recordaros algunos de los estrenos comerciales más esperados de este mes. Es imposible hacer oídos sordos ante la salida de la nueva película de la saga de Avatar “Fire and ash” que aporta un nuevo elemento a la ya conocida premisa. Por otro lado, no puede faltar esa recomendación para desconectar, reír y retroceder a la niñez y es que tendremos en los cines “Bob Esponja: una aventura pirata”. Además, las dos tazas de comedia con “Roofman” y “Anaconda”, esta última con el dúo de Paul Rudd y Jack Black, suficiente información para intuir por dónde irán los tiros. Para acabar, la película de terror de Osgood Perkins (Longlegs, 2024; The monkey, 2025) “Keeper”, que, pese a no haber tenido un buen recibimiento, se trata de uno de los mayores representantes del terror comercial.

    «Bob Esponja: una aventura pirata» de Derek Drymon

    Aquí queda un breve repaso de los estrenos de este mes tan especial, junto con algunas recomendaciones personales debido a la imposibilidad humana de abarcar toda la cartelera. Por salud, no recomiendo ver todas y no me hago responsable de quién lo haga pero, sí recomiendo aprovechar las vacaciones y sacar un rato para ir a las salas a disfrutar del cine con vuestros seres queridos.

  • 3-D: Día de las Personas con Discapacidad

    3-D: Día de las Personas con Discapacidad

    Este día no es solo una fecha en el calendario, es un llamado a reconocer y reivindicar la diversidad humana y, sobre todo, un llamado a actuar. Para llegar a la integración plena es necesario trabajar la lucha contra la estigmatización y los prejuicios, que es uno de los quehaceres más evidentes de nuestra sociedad. Para hacer frente a los paternalismos y las sobreexposiciones, que tanta cabida han tenido en el cine, tenéis una serie de recomendaciones que reivindican su autonomía y valor.


    Elling de Peter Naess (2001).

    Adaptación de la novela “Brode i blodet”, de Ingvar Ambjornsen y que durante un gran tiempo fue obra de teatro, Elling nos muestra la dificultosa pero posible integración y autonomía de dos compañeros de habitación tras su salida de un centro de internamiento. Logra una visión respetuosa y valiosa, en parte, gracias a mantener a los actores de la obra teatral, que llevan años interpretándolo.


    The elephant man de David Lynch (1980).

    Consistente en un biopic de Joseph Merrick, un ciudadano británico, destaca la reversión de los papeles establecidos en aquella sociedad. Coloca el estigma de “monstruo” en la sociedad que le envuelve y se regocija en su sufrimiento. Más que empatía por la víctima, genera odio hacia los perpetradores de la exclusión social.


    ¿Qué tienes debajo del sombrero? de Iñaki Peñafiel y Lola Barrera (2006).

    Documental que recoge la vida de Judith Scott, quien fue una popular escultora estadoudinense. Este documental nos invita a reflexionar acerca del aislamiento que puede provocar una discapacidad y a desmontar barreras y limitaciones que imponemos socialmente. Tras la realización de este documental la codirectora, Lola Barrera, concibió DEBAJO DEL SOMBRERO, una plataforma para reivindicar el arte donde sus principales protagonistas son las personas con discapacidad intelectual.

  • Entrevista a Luca Vergoni

    Entrevista a Luca Vergoni

    Entrevista completa a Luca Vergoni, actor protagonista de la nueva películo de Virgilio Villoresi: Orfeo.

    Lo primero que quiero pedirte es que te presentes un poco a ti mismo y que presentes también un poco la película, para quienes aún no la han visto.

    Bueno, soy Luca Vergoni, hola a todos.
    La verdad, no sé muy bien cómo presentarme. Soy actor, empecé en el teatro haciendo papeles pequeños, a veces mudos, y poco a poco fui ganando más espacio y más texto. Luego tuve mi debut como antagonista en la película La Escuela Católica, que cuenta un episodio terrible de la crónica negra italiana, donde interpreté a Angelo Izzo.

    Y luego, en realidad, justo al año siguiente conocí a Virgilio y empezamos a trabajar enseguida, por supuesto después de la audición, a trabajar en la película. Orfeo está basada en Poema a Fumetti de Dino Buzzati, que es —creo— el primer cómic italiano oficialmente reconocido, y es una reinterpretación del mito de Orfeo y Eurídice. Buzzati ya era bastante visionario cuando lo escribió, porque tenía un imaginario muy potente.

    Y Virgilio, en el storyboard y en la puesta en escena, quiso resaltar aún más su idea de cine, destruyendo quizá una estructura más clásica y haciendo una película que fuese realmente un viaje onírico al interior del infierno y de todo el amor que Orfeo siente por Eura.


    ¿Cómo han sido las primeras sensaciones después de presentar la película aquí y también en el festival de Venecia?¿Cómo ha ido la acogida por la crítica y por el público general?

    Presentarla en Venecia fue para nosotros una pequeña victoria, casi un milagro, porque la película es independiente, y no teníamos ningún tipo de certeza en cuanto a la distribución. Así que cuando nos seleccionaron fue una alegría inmensa. La presentación fuera de concurso en Venecia también fue muy bien.

    Era una proyección especial a las doce y media de la noche, así que el público quizá llegó un poco cansado, pero quienes la vieron salieron satisfechos; muchos nos comentaron que habían sentido estar dentro de un sueño, así que para nosotros fue todo un triunfo.
    Volver a presentarla aquí en Valencia ha sido una sorpresa y también una alegría, por eso Giulia y yo hemos venido. Me sabe mal que Giulia no esté ahora con nosotros porque tuvo que irse enseguida, pero estuvimos encantados de aceptar la invitación.

    También me da pena que Virgilio no haya podido venir, pero está trabajando en otras cosas y ya ha empezado a imaginar nuevos proyectos.


    ¿Cuál fue tu primera reacción antes de leer el guion. ¿Qué tiene este guion que lo hace tan diferente de otros?

    Más que sorprenderme al leer el guion, la sorpresa llegó cuando vi el storyboard de Virgilio. Solo viendo los dibujos y los encuadres que quería realizar entendí qué tipo de cine pretendía hacer: algo que se alejaba mucho de lo habitual.

    Hoy en día todo se rueda en digital, en locaciones reales, pero él quería rodar en celuloide, quería rodar obligatoriamente en un estudio con decorados, quería recrear esa magia de la pantalla típica del cine de otra época, que ahora se está perdiendo un poco.
    Cuando leí la escena y el storyboard quedé completamente fascinado y sorprendido por el valor que tuvo Virgilio.

    Algunas personas incluso me aconsejaron no hacerlo porque podía ser una película difícil o porque me quitaría mucho tiempo, pero yo me empeñé y al final valió la pena. Estoy muy contento.

    Con Virgilio trabajamos muchísimo sobre todas las versiones del mito, prestando especial atención a la de Dino Buzzati en el cómic. Desde ahí, además de reflexionar sobre las fases del duelo y la sensación de abandono, empezamos un trabajo muy físico, también porque toda la película está doblada, y ya sabíamos desde el inicio de la producción que sería así.
    Por eso trabajamos tanto el cuerpo y la creación de un personaje fuera del tiempo, para no darle ni contemporaneidad ni situarlo en un año concreto.

    Trabajamos físicamente dentro de los decorados porque teníamos que hacer que los lugares parecieran más grandes de lo que eran realmente. Rodábamos en un espacio más o menos del tamaño de este en el que estamos ahora, pero dentro había un bosque, una villa, un desierto… el mundo entero estaba dentro de ese estudio. Así que era importante pensar físicamente y visualmente en lo que luego veríamos en pantalla.

    Él incluso inventó algunos mecanismos para ver la película en directo, pero esas cosas debería explicarlas él, porque yo no sabría hacerlo.


    ¿Cómo fue trabajar con los elementos de stop motion que aparecen en la película?

    Fue bastante difícil, porque tienes que actuar frente a algo que no está realmente ahí. Lo más complicado, después de los primeros días de rodaje, fue calibrar la mirada, es decir, las distancias.
    (Alternativa: “ajustar la mirada con precisión”).

    Se nota mucho cuando miro un punto cercano y cuando miro uno lejano, y no teniendo una referencia real delante, muchas veces teníamos que ingeniárnoslas para que yo pudiera imaginar dónde estarían los muñecos y las miniaturas.
    En las escenas en las que compartimos la pantalla con la stop motion, yo en realidad rodaba muy pocos segundos al día.

    Hubo jornadas en las que rodaba cuatro segundos por la mañana y cuatro por la tarde, porque Virgilio necesitaba luego cuatro horas y cuatro horas más para animar todo lo que debía moverse a mi alrededor.
    Así que fue un trabajo interesante y muy complicado.


    ¿Intentaste inspirarte en otros personajes de otras películas y si eso te ayudó en tu interpretación?

    En realidad no vi nada ya existente para recrear lo que hice. Era más una idea de cine. Teníamos referencias que nos daba Virgilio.

    Una de las primeras películas que me hizo ver fue Los Poetas Malditos de Jean Cocteau, porque tenía en mente ese modo de rodar, ese imaginario.
    Pero luego nos mostró muchísimas otras experiencias visuales para entrar en el papel.
    Aun así, prefiero trabajar a partir de lo que leo y lo que soy capaz de imaginar, sin intentar imitar algo ya hecho.


    El film se estrena el 27 de noviembre en Italia. ¿Cómo llevas la expectación previa al estreno?

    Hemos empezado ya a promocionarlo porque se estrena el 27 de noviembre en Italia, y espero que tenga el reconocimiento que merece el trabajo de Virgilio y todo lo que ha hecho.
    Ya hemos empezado a movernos y a organizar proyecciones especiales en cines para que cada vez más gente pueda verla.
    Espero que muchos la vean y que muchos la aprecien.


    Y para terminar, ¿tienes algún plan futuro? ¿Una nueva película que puedas revelar?

    Pues sí. Normalmente a esta pregunta se responde “no puedo decir nada”, pero ha salido una nota de prensa, así que puedo hablar de ello.
    Ya han empezado a rodar una película de Samuele Rossi, que ha dirigido varios documentales y creo que este es su primer largometraje de ficción.
    Se titulará «Se venisse anche l’inferno«, y es una película ambientada en 1944.
    Más que eso prefiero no decir porque realmente no sé qué estoy autorizado a contar.

  • Orfeo (2025): Alarde de imaginario artesano

    Orfeo (2025): Alarde de imaginario artesano

    Tras haber sufrido con grandes propuestas de cine social, político y realista en la Mostra, la sección oficial nos sorprende con esta obra, radicalmente distinta al resto. “Orfeo” es una propuesta atractiva y heterogénea en su fusión de la ficción con innumerables elementos de stop-motion, tratando de alejarse de la realidad sin olvidar la relevancia de nuestros mundos interiores. La magia del cine vuelve a hacer de las suyas.

    Al nuevo filme de Virgilio Villoresi, basado en Poema a fumetti (considerado como el primer cómic italiano), se le concedió la gran oportunidad de estrenarse en el festival de Venecia. Las sensaciones fueron mixtas y ambivalentes, encontrando el punto de conflicto en la narrativa y forma. Tras haber podido verla en el 40 aniversario de la Mostra de València, estas enfrentadas impresiones no me causan ninguna sorpresa.

    Este tipo de cine está ligado a esta crítica y ninguno de los dos se equivocan en sus ideas. Michel Gondry (La sciencie des rêves, 2006; L´Écume des jours, 2013), uno de los mayores representantes contemporáneos del DIY (Do it Yourself) o cine artesanal y del que no os faltará un análisis próximamente, comentaba en una de sus entrevistas cuáles eran las objeciones a las que más hacía frente por parte de expertos del ámbito. Estas siempre le acusaban de dejar de lado la continuidad narrativa, el desarrollo dramático, la cohesión de sus elementos, el desarrollo de sus personajes…, con tal de priorizar desmesuradamente la forma, la preciosidad y la originalidad visual.

    No es aplicable la misma vara de medir para todas las producciones artísticas y no se deben apresar los afluentes que se alejan de la corriente principal. Pues, si así fuera, perderíamos aportes a la cultura por no poder analizarla desde lo normativo. En el caso del cine artesano, la narrativa es guiada por su relación a los elementos stop-motion y no mediante diálogos o imagen, como es habitual. Con Orfeo disfrutamos de un amplio repertorio de estas herramientas que nutren a la obra en un alarde de imaginación.

    En este contexto, Villoresi nos trae una reinterpretación del mito de Orfeo, en el que éste, presentado como un músico solitario (Luca Vergoni), se enamora profundamente de Eura (Giulia Maenza). Un amor que dura más bien poco, pues tal y como ocurre en el mito, Eura fallece repentinamente y es entonces cuando se emprende un viaje onírico hacia los confines de lo desconocido y sobrenatural. Esta travesía se aleja de ser un relato lógico y realista, es más, trata de evocar la lógica de los sueños (o pesadillas), convirtiéndose en un enfoque muy lyncheano de juego de interpretaciones y reinterpretaciones pensadas para ser ejercidas por el espectador. Y es que, para disfrutar la película de Villoresi, es necesario abandonarse a lo inconsciente, dejándose guiar por las imágenes sin buscar explicaciones inmediatas ni comprender las reglas que rigen tal realidad.

    Orfeo se convierte en un museo. Cada fotograma es un cuadro cuyos elementos son los encargados de mantener el hilo conductor, como el instrumento musical o los esqueletos y demonios. La experiencia de verla en el cine se corresponde directamente con la experiencia del protagonista que vive estos mundos, que actúa como guía por las diferentes salas del museo. Son los personajes los que soportan toda la carga emocional de la película. A través de ellos es como sentimos el duelo por la pérdida o la soledad y nos invitan a reflexionar más internamente acerca de lo fugaz de la vida y lo inquebrantable de la muerte.

    En definitiva, Villoresi viste su filme de gala con tal de infiltrar uno de los mayores temores de la humanidad, y consigue salir tan airoso que casi parece imperceptible hasta la digestión de las imágenes y hechos que despliega. Se trata, además, de una obra destacable por lo insólito de su existencia, pues es bien sabido que las películas de este linaje requieren un inmenso trabajo detrás de ideación y producción que habitualmente no halla correspondencia en el público.

    Por todo esto, cruzo los dedos desde aquí para que funcione en la taquilla italiana y se anuncie distribución en las salas españolas. Pues, os recomiendo a todos no fallar a vuestra cita con el cine y a mi me gustaría ir reservando fecha y hora.

  • 1ª SESIÓN CORTOMETRAJES

    1ª SESIÓN CORTOMETRAJES

    PLASTIFICADOS

    Dirigida por: Nerea Úbeda Seguro

    Reparto: Juan Pablo Shuk y Ángela Gascón

    Duración: 5’

    Cinta de terror donde se condensa, en reducido tiempo, un peculiar descubrimiento. Un hombre pesca un cuerpo “plastificado”, al puro estilo Laura Palmer, que resulta seguir con vida y cuyas intenciones perturban al protagonista.

    Lo que más me ha gustado: gran dirección de fotografía y una amplía variedad de planos pese a su corta duración.

    Lo que menos: la música y el inicio lucen como si de un anuncio publicitario se tratase.


    TERROR IN THE VALLEY

    Dirigida por: Mike Pappa

    Duración: 3’

    Animación del estilo de libro ilustrado en la que un hombre, que pasaba la noche entre las montañas junto a su perro, es acechado por bestias que emiten desagradables sonidos.

    Lo que más me ha gustado: Animación de bajo presupuesto pero muy agradable de ver.

    Lo que menos: Te deja con ganas de hora y media de película con tal animación.


    THE PEARL COMB

    Dirigida por: Ali Cook

    Reparto: Ali Cook, Beatie Edney, Simon Armstrong, Clara Paget

    Duración: 20’

    Un doctor es enviado a investigar la habilidad milagrosa de curación de una mujer del pueblo. Él trata de persuadir a la doctora con que ella no debería practicar la medicina, pues considera que las mujeres deben dedicarse a las tareas de la casa y es, mediante flashbacks a los que se hace referencia en la conversación entre ambos, cómo se va descubriendo de dónde nace tal poder sobrenatural y la anómala historia de su marido.

    Lo que más me ha gustado: Grandes actuaciones que te convencen instantáneamente del funcionamiento del matrimonio. Además del trabajo en el diseño de producción y vestuario, con la sirena y los paisajes del mar.


    PLAYING GOD

    Dirigida por: Matteo Burani

    Duración: 9’

    Pequeñas esculturas de arcilla, creadas a modo de prueba, cobran vida en lo que es una historia violenta de abandono y desfiguración facial y física en su intento por ir tras su creador. Las esculturas que rodean y atemorizan a la última creación, que intuimos como protagonista, sirven como indicio de aquello que le depara.

    Lo que más me ha gustado: Hecho mediante un empleo impecable de animación de plastilina, con la que se consigue mostrar los sentimientos del personaje de forma muy humana.


    SAMMI, WHO CAN DETACH HIS BODYPARTS

    Dirigida por: Rein Maychaelson

    Reparto: Jefri Nichol, Nai Djenar Maesa Ayu, Damita Almira

    La madre de Sammi se embarca en la búsqueda de las partes del cuerpo que le faltan a su hijo Sammi, pues desea enterrarle completo. Sammi era un chico humilde que solo pretendía sentirse uno más. Su problema: podía desprenderse de cualquier parte de su cuerpo, y posteriormente volver a colocarla, si así lo deseaba.

    Lo que más me ha gustado: Final trágico pero reconfortante que sorprende al espectador.

    Lo que menos: La premisa de la que nace la historia no tiene gran potencia y se sustenta principalmente por la violencia de la subtrama de la expareja de Sammi.

  • «La Tour de Glace»: Oscura adaptación de La reina de las nieves

    «La Tour de Glace»: Oscura adaptación de La reina de las nieves

    Hace unos años, me llegó por redes la recomendación del cine de Lucile Hadžihalilović. Me adentré de pleno con la promesa de no dejarme indiferente y, sin duda, su película “Earwig” (2021) cumpliría con creces con el propósito. Fue tal el desconcierto que me produjo, que no conseguí que me entrara por los ojos. Sin embargo, unos años después me topo con una película suya en La Mostra de València y las ganas por verla me remueven por dentro.

    “La Tour de Glace” se trata de una adaptación de la obra de Hans Christian Andersen “La Reina de las Nieves”, ambientada en los setenta. Jeanne, inmensamente interpretada por Clara Pacini, sueña con marcharse de la casa donde fue acogida y descubrir mundo. En su escapada hacia la realidad, su vida choca con los cuentos que le gustaba contar a su hermana, pues acaba penetrando ilícitamente en el rodaje de un filme acerca de la Reina de las Nieves. Es tal la intrusión que acaba por convertirse en una de las actrices principales y mano derecha de la actriz protagonista, la flamante Reina de las Nieves, Marion Cotillard.

    Desde que Jeanne abandona su casa, todo el ambiente que la rodea se muestra  intimidatorio y siniestro. Ningún personaje de los que van apareciendo invita a la confianza de nuestra protagonista, envuelta en una travesía digna de película de terror. Así transcurre “La Tour de Glace”, hasta que aparece el personaje de Marion Cotillard y la película cambia ligeramente. Todo comienza a girar en torno a su relación indescifrable, pues a tramos parece una materno-filial, a ratos erótica y, sin duda, incómoda y peligrosa, lo cual mantiene los aires de tenebrosidad en el filme.

    A partir de aquí, nos vemos sumidos en un sinfín de superposiciones entre realidad, rodaje y sueños, en un sinsentido asfixiante, en una oscuridad que te impide dilucidar de dónde proviene el peligro que acecha a Jeanne. Se emplea un amplio repertorio de simbología, de escenarios fantásticos y de metacine, en el que la historia de nuestra película y de su película se entrelazan hasta convertirse en una sola. Todo este entramado se acaba resolviendo de una manera impactante e inesperada, como era de esperar tras todo el desasosiego de su narrativa.

    En definitiva, “La Tour de Glace” es una película de altas pretensiones que se aleja de cualquier historia y narrativa arquetípica. Lucile Hadžihalilović nos trae una propuesta novedosa en base a una historia popular y clásica. Sin duda que será de las mejores posicionadas en la sección Xaloc y recomendamos profundamente acudir a la próxima sesión del festival y, de no ser posible, no dejarla pasar cuando llegue su estreno a la cartelera.

    Como curiosidad, para los y las fans del cine de Gaspar Noé, este cuenta con un rol en la película, ya que se trata del marido de la directora de la película.

  • La Cena (2025): La gran apertura del festival

    La Cena (2025): La gran apertura del festival

    El 40ª aniversario de La Mostra de València se inauguró con el pase de la nueva película de Manuel Gómez Pereira, La Cena. Una obra satírica que retrata el  Madrid de 1939, con el reciente final de la Guerra Civil y la victoria del bando nacionalista. Nunca es mal ejercicio sentarse y reírse de lo que fuimos, emplear la comedia como herramienta comunicativa y catártica que nos permita trabajar la memoria, que en nuestro tiempo es más importante que nunca.

    En este contexto, se nos presenta aquello que desencadenaría toda una jornada ajetreada: Franco pretende que se organice una cena, para él y altos mandos, en el Hotel Palace. El problema no podía ser otro: ya no quedan cocineros en el hotel, pues todos están presos y condenados a muerte por rojos. Su excepcional reclutamiento para servir al dictador da comienzo a una lección de tragicomedia.

    Para esta película, Gómez Pereira  cuenta con un dúo de actores muy potente con Mario Casas y Alberto San Juan, de los que se asume un gran protagonismo por ser los integrantes del cartel publicitario. Sin embargo, destaca notablemente la importancia con la que trata cada una de las subtramas de cada personaje a priori  “secundario”. Asier Etxeandia interpreta de manera inapelable a un alto cargo de la Falange, asumiendo el papel antagónico  de la película por encima del mismo Franco. Durante el coloquio que siguió a la proyección, era imposible desligar a Etxeandia del maquiavélico personaje que acabábamos de ver en la gran pantalla. Todos y cada uno de quienes forman el reparto, desde Resines hasta Elvira Mínguez, pasando por todo el personal de cocina, juegan un papel esencial en la trama  y conforman lo más destacable de La Cena:  la crispación entre ambos bandos y su juego de insultos y tropelías.

    Durante el coloquio post-proyección de la película, Gómez Pereira  comentaba cuáles habían sido sus influencias directas a la hora de idear y realizar esta película. Por un lado, ponía como ejemplos a “Jojo Rabbit” (Taika Waititi, 2019) e “Inglourious Basterds” (Quentin Tarantino, 2009) respecto a la capacidad de la película de reírse de una historia nacional trágica, sin miedo a hacer burla de los altos cargos de la época o violentarlos, aunque no le habría venido mal acercarse más en este aspecto a la película de Tarantino. Por otro lado, también decía haberse basado en “The Grand Hotel Budapest” (Wes Anderson, 2014), por cómo se desarrolla toda la historia en el Hotel Palace, donde los acontecimientos arañan lo surrealista, los personajes tienen un carácter peculiar -véase la caracterización de “Chapero”-, y todo se encuadra en una meticulosidad visual y técnica que recuerda a la cura de Anderson.

    Además, rememora  una tendencia por abordar temas de gran relevancia con una mezcla de humor negro y critica social, que recoge a muchos de los grandes de nuestro cine. Entre ellos, podemos observar las similitudes con el gran Luís García Berlanga pues, en palabras del director, La Cena bebe directamente de “El Verdugo”.

    No es perfecta en su totalidad, pues peca en el último tramo, con el plan de fuga, de inmediatez y facilidad. La película genera un ambiente tenso durante lo que es una jornada asfixiante, que basa su desasosiego en la anticipación que recae en el espectador, debido al abanico de posibilidades que puede conllevar su resolución. Sin embargo, acaba resolviéndose de una manera plana y sencilla que no corresponde con lo enrevesado del guión hasta entonces. He echado en falta algún giro, aunque hubiera supuesto alargar la película, habrían sido minutos que hubieran aportado más que quitado. Acercar los sucesos del plan a lo humorístico o lo trágico y no al mero desarrollo de los acontecimientos le habrían otorgado al público un clímax impactante y memorable.

    Para finalizar, rememoramos la frase de Alberto San Juan: “en la España actual, no hay cabida para personas como yo”. Que sirva el cine como método disuasorio de las tendencias represivas y conservadoras que siguen teniendo cabida en la sociedad actual y para que no nos olvidemos de lo que un día fuimos. 

  • Magazine dreams (2023): La normalización del exceso

    Magazine dreams (2023): La normalización del exceso

    La vigorexia se define como un trastorno psicológico caracterizado por una obsesión patológica por el desarrollo muscular y la actividad física. De esta trata la “nueva” obra de Elijah Bynum (Hot Summer Nights, 2017) que ha pasado sin pena ni gloria por las taquillas, tanto de nuestro país como internacionales. Los espantosos actos de su actor protagonista sabotearían la gran plasmación que consigue sobre este invisible trastorno.

    Corría 2023 cuando “Magazine Dreams” comenzaba su gira por festivales, pugnando con tantas otras por esa distribución internacional que la pusiera en boca de todos. Sin embargo, esa distribución se vería cortada de raíz una vez se hicieron públicas las acusaciones sobre Jonathan Majors, el actor en rol protagonista como Killian Maddox. La película sufriría un ‘sabotaje’ por su parte que desencadenaría en un más que humilde estreno en pleno 2025 en España. No es necesario matizar que condeno tal acto de violencia y toda cancelación es corta.

    Su retraso e inadvertencia general le han quitado voz a un retrato visceral y riguroso de un trastorno proscrito. Pues, pese al aplazamiento, la vigorexia es un tema cada año más candente y actual en nuestra sociedad sobre el que se hacen oídos sordos. En este caso, nuestro protagonista se nos presenta mediante su psicóloga como un hombre contradictorio, ya que cuida de su padre con cariño, a la par de que cuenta con varias denuncias por agresividad. Por otro lado, se muestra a sí mismo como un cuerpo de músculos vistosos y una mente carente de inquietudes más allá del sueño de ser ‘Mr. Olympia’.

    Es pronto en el desarrollo de la historia, bajo un ritmo frenético, cuando empezamos a ver los primeros perjuicios  de este objetivo. Este comporta una preocupación obsesiva que desencadena a una serie de conductas dañinas que sobrepone a su propia salud e integridad como: la sobrealimentación, el uso de esteroides, aislamiento social y la baja autoestima. Siendo este el trastorno sobre el que se busca poner la atención, es de relevancia matizar que el personaje también cumple con el patrón del trastorno del espectro autista (TEA) al no manifestar reciprocidad emocional ni una comunicación no verbal adaptativa, lo cual incita más a la reiteración y fijación de su conducta.

    Tras verla en el cine y observar su intranscendencia en los círculos cinéfilos, decidí sacarla a la palestra para no dejarla caer en el olvido, habida cuenta de que estamos sometidos a un bombardeo digital constante que nos insiste en ver a personajes, como Killian Maddox, como ejemplos a seguir. Se estima que entre el 9% y el 10% de los usuarios de gimnasios en España sufren de vigorexia. Además, los datos son cambiantes, según fuentes o criterios, debido a que se trata de un trastorno infrainvestigado y, por tanto, infradiagnosticado. Nadie sería capaz de apartar la mirada ante otro tipo de trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Sin embargo, la dismorfia muscular se ha normalizado -e incluso fomentado-, bajo la justificación de la productividad y el exceso, tanto alimenticio como de entrenamiento. Al final, estos trastornos han sufrido un auge correlacionado con el empleo de las redes sociales, pobladas por personas de poco rigor científico y un deseo desmedido por la fama y los ‘clicks’.

    Por todo esto, no es agradable ver cómo el cariño que hay tras el proyecto de Elijah Bynum queda en terreno inexplorado por eventos externos incontrolables. El director hace un inapelable estudio del comportamiento y crea un guión único e incómodo por su crudeza y violencia y, además, en perfecta comunión con la música de Jason Hill. Además, cuenta entre el reparto con la participación de un actor que no dejará indiferente a nadie, pues es una cara conocida entre ‘stickers’ y memes. Aunque durante el último cuarto el argumento desvaría ligeramente y no llega a hacer justicia a las sensaciones vividas durante el filme, este, en su totalidad, es un must watch para todo amante del cine independiente. 

    Por ende, os invitamos encarecidamente a visitar esta película cuando la tengáis a vuestro alcance o, si todavía le queda alguna sesión en vuestros cines cercanos, id corriendo a verla en lo que termináis de leer estas palabras.