En 1977, el actor de teatro John Cazale se disponía a interpretar el que sería su último papel en la película The Deer Hunter o El Cazador (adaptación al castellano), dirigida por Michael Cimino. La productora de la película se negaba a que John participara, puesto que no podía ser asegurado y suponía un alto coste económico, dado que padecía un cáncer de pulmón irreversible. Sin embargo, el director Cimino, el actor Robert De Niro y la actriz Meryl Streep -entonces pareja de Cazale- lo apoyaron firmemente y desaprobaron la decisión de la productora. Por consiguiente, su amigo y compañero De Niro financió el seguro de Cazale por 1 millón de dólares y sus escenas fueron las primeras en ser filmadas.
La película fue estrenada al año siguiente, en 1978. Fue muy aclamada por la crítica pero también controvertida. Pese a alzarse con los Óscars a mejor película, mejor director, mejor actor secundario, mejor sonido y mejor montaje, Cazale no llegó a estar de cuerpo presente pues falleció el 13 de marzo del mismo año, meses antes del estreno.
Por lo que se refiere a la historia de El Cazador, se sitúa en un pequeño pueblo de la profunda Pennsylvania en que nos presenta una comunidad ruso-estadounidense que lleva un ritmo de vida tranquilo. Al comienzo de la película, conocemos a un grupo de amigos, integrado por Michael (Robert De Niro), Nick (Christopher Walken), Steven (John Savage) y Stanley (John Cazale), trabajadores de una siderúrgica que se reúnen en su bar de confianza al final de cada jornada. Allí, se nos muestra lo unidos que están y lo felices que son en sus momentos de ocio, como al jugar al billar mientras cantan y beben cerveza. Por todo el pueblo es sabido que Steven se casa esa misma noche, y que poco después será enviado a luchar en Vietnam junto a Michael y Nick.
En esta primera hora, palpamos el tejido social del grupo y su comunidad, y observamos cómo, durante la boda de Steven, Michael y sus amigos se encuentran con un soldado recién venido de la guerra. Este se muestra frío y distante mientras que el grupo le habla con admiración e ilusión. Este hecho es destacable pues sirve como anticipo de lo que sufrirían nuestros protagonistas. Cabe añadir, también, que la boda tiene más de despedida “patriótica” que de unión marital. Este es un ejemplo de cómo una gran parte de la población estadounidense permanecía manipulada a causa de la propaganda política que se distribuía, y que aún define la actualidad.
Volviendo a la película, pronto descubrimos que, antes de poner rumbo al frente, los protagonistas encuentran en la caza un remanso de paz. Cimino se hace servir de la caza como escenario para mostrar cómo sus personajes se relacionan con esta antes y después de la guerra. Es interesante percibir, una vez pasadas las atrocidades que resultan de un conflicto armado, el respeto que han adquirido por la vida, sobre todo por aquellas presas ya que ellos también lo fueron en algún momento.
Cimino dijo que su película no pretendía tratar sobre la guerra de Vietnam, no obstante, siempre hay cabida para una reflexión histórica. Estamos hablando de un conflicto que derivó en la muerte de más de 2 millones de civiles y, sin duda, Estados Unidos cargó gran parte de la responsabilidad. Debemos tener en cuenta que el presidente de EEUU, Harry S. Truman, en 1947, estableció la doctrina Truman, mediante la cual podía intervenir militar y económicamente en países que se viesen “amenazados” por el comunismo, es decir, una más que evidente política de contención. Cabe mencionar que otros presidentes del país norteamericano como Eisenhower o Kennedy influyeron en el conflicto que se estaba gestando en la nación asiática. Sin embargo, no fue hasta que el jefe de estado, Lyndon B. Johnson, utilizó el “casus belli” en agosto de 1964, conocido como Incidente del Golfo de Tonkín, para justificar su intervención en la guerra de Vietnam, apoyando a Vietnam del Sur (República de Vietnam) contra Vietnam del Norte (República Democrática de Vietnam) y el Vietcong (Frente Nacional de Liberación de Vietnam).
Al igual que en otras muchas ocasiones de la historia, Estados Unidos se mete en un conflicto que no le concierne ni le afecta en modo alguno. En esta época, la población estadounidense comenzaba a preguntarse “¿qué hacemos en Vietnam?”. Siendo el primer “conflicto armado televisado”, crecía la desconfianza hacia el gobierno por parte de algunos sectores de la sociedad norteamericana. El resultado de la barbarie fue la práctica reducción de un país a escombros, la pérdida de la vida de millones de civiles vietnamitas y una generación marcada por el trauma y otras muchas secuelas psicológicas. Estas últimas, se hacen patentes en la película.
La parte de la guerra que muestra el largometraje, presenta la popularidad, entre los militares, del “juego” conocido como la ruleta rusa. Este es usado como metáfora, dando a entender lo deshumanizante y arbitraria que es la guerra, ese sinsentido que en cualquier momento puede que te haga perder la vida. Además, este “modo de entretenimiento” se hace presente en otras escenas posteriores del filme, representando el trauma que marca a cada uno de los personajes para el resto de sus vidas. Pierden su identidad previa, su esencia, la persona a la que sus seres queridos habían conocido, para convertirse en seres con un gran vacío interior a causa de las ridículas órdenes de unos poderosos que querían controlar el mundo. No obstante, carecen de lo más importante, la amistad, pues la interacción con su entorno ha derivado en el delirio y el aislamiento, y, por ende, también se refleja en los vínculos con sus amigos. Los lazos humanos son puestos en evidencia de una de las maneras más crudas posibles.
En definitiva, The Deer Hunter realiza una meticulosa exploración de cómo la guerra desgarra el tejido social. Nixon logró embaucar a la opinión pública con su voluntad para retirar a las últimas tropas estadounidenses de Vietnam y llevando a cabo posteriores ataques. Esto costó la vida a millones de personas inocentes y dejó desolada a una generación entera. Una generación que demuestra hasta qué punto necesitamos sentirnos apoyados por una comunidad y tener más presentes a nuestros amigos como De Niro tenía a Cazale.

